viernes, 13 de febrero de 2009
Volare
Hasta cuando se pierde la gravedad que se pierde si nos dejamos sentir el peso y cedemos, una vez más, a los menesteres rotundos de esta tierra santa. Y si silbamos aún, así como los lobos llaman al sultán de la manada. Si corremos y gritamos o cantamos sin más, ciento un vicios de la humanidad anclada, anclada en su propia causa de ser que vive y evoluciona. Y así perder, seguir perdiendo el peso de esta gravedad constante que nos lleva a seguir buscando ese contrabajo que se quedó en la sombra. Para salir.
jueves, 12 de febrero de 2009
Los pájaros cambian su vuelo en un “un, dos, tres”.
La plaza está llena de niños que corren, de padres que hablan, de perros que olfatean, de pájaros que vuelan. Hay balones que circulan de una punta a otra de la plaza, y que traspasan el límite a veces. Otros niños pintan el suelo con tizas de colores, y alguien fuma en alguna esquina. La virgen los vigila desde la cima de la bóveda. Y el cielo se torna gris, y baja la presión atmosférica. Todos ellos se crispan. Los niños corren más rápido, los padres hablan más, los pájaros vuelan más bajo y los perros comienzan a ladrar. La plaza cambia su tono en un instante. La plaza va del “la” al “do” en un chasquido, en un “un, dos, tres”. Y no hay nada de sorprendente en eso. Es algo que pasa todos los días, y pasa en todos los rincones de la ciudad. Los pájaros cambian su vuelo en un “un, dos, tres”.
miércoles, 11 de febrero de 2009
Anotaciones al vuelo
Y entre las piedras volverá a nacer esa primera conexión.
Conexión que enciende las llamas,
y piedras que ejercen el poder de elevación.
Luego ese poder se enrosca como una torre,
y esa torre se nos cuelga de los pies.
Así nos transporta el humo que se marcha eludiendo
bocanadas de aire, anotaciones al vuelo, y nada más.
Conexión que enciende las llamas,
y piedras que ejercen el poder de elevación.
Luego ese poder se enrosca como una torre,
y esa torre se nos cuelga de los pies.
Así nos transporta el humo que se marcha eludiendo
bocanadas de aire, anotaciones al vuelo, y nada más.
martes, 10 de febrero de 2009
Lecciones de vuelo 1,2,3 (y esa nueva dimensión)
Y me sigo preguntando, cual será el primer nivel de conexión. Resulta que bajo las escaleras de mi edificio y me dirijo a la calle, territorio siempre cambiante, y a veces tambaleante (sólo tambaleante cuando se ha soltado algún cable de la primera conexión). Entonces del dos se vuelve al uno, y cuando el uno está bien sujeto se puede volver al dos. Luego, si el mareo ha terminado, puede surgir un que otro bostezo, y de ahí algún sonido, y luego un modo de comunicación. El tres llega cuando uno ha respirado más de tres veces, y ha logrado previamente sentir el placer de estar. El tres se vuelve entonces ancho y resonante, y desprende la claridad de haber concebido algo que resuena y proyecta más allá de los límites preconcebidos. El tres es un hecho inesperado que nos acontece radiante como un alumbramiento. El tres siempre crea otro lugar.
lunes, 9 de febrero de 2009
Instrucciones para emprender el vuelo. 1,2,3.
Hoy me hicieron la pregunta: -¿Qué es para ti volar? -. Y mi respuesta fue que cuando uno se embarca en tales propósitos debe de antemano tener tres herramientas: 1. Una buena conexión con las raíces internas. 2. Un buen conocimiento del medio, y 3. Una buena comunicación con el entorno. A partir de aquí, el despegue se realiza libremente, dejándose llevar. ¡Les deseo a todos un buen vuelo de luna llena! (Abróchense los cinturones).
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