miércoles, 9 de febrero de 2011

La que se queda

Soy yo
la que me voy
cuando me quedo sola.

Y las imágenes
no corren
si no se las lleva el agua.

Hay ciertos lugares
que requieren
calma.

Hay ciertos sonidos
que transmiten
la luz.

Soy yo
la que me voy
cuando me quedo sola.

Aunque soñemos
que los demás
siguen estando dentro.

En realidad son ramas
de un mismo
sedal.

En realidad nosotros
estamos más aquí
que ellos.

En realidad los ojos
son tan solo
un canal.

Soy yo
la que me voy
cuando me quedo sola.

Porque ellos tejen,
porque son
cientos.

No hay estatuas
que no recuerden
la sal.

No hay caminos
que no hayamos
recorrido antes.

No existe ningún nombre
que no hayamos
oído de antemano.

Las palabrejas son
tan simples que no podrían
quedarse en eso.

Si pienso,
soy yo
la que se queda
cuando me siento a escribir.

martes, 11 de enero de 2011

Los humos del poso se han quedado sin quién hablar

Ya no me podré esconder
tras un millón de cigarros
y tres tazas de café.
Miraré Coffee and Cigarettes
una y otra vez
si quiero recordar lo que era.
Llamaré a Jim Jarmusch
tres veces al año
para que me cuente el qué.
Me pareció imposible
crecer sin mis dos banderas,
sin la torre de humo, sin el poso.
Me resultó imposible
trazar una sola tarde en sociedad
sin mis dos armas de pensar,
sin mis dos huellas
con qué cubrir la soledad
y la vergüenza de estar creciendo.
Parecía que mi conocimiento
del mundo aumentaba cada vez
que sorbía un pedacito
de esas dos almas en vilo,
de esas dos arpías del vicio,
de esas dos maestras del poder.
Ya no me podré esconder
de nada en este mundo,
a menos que me compre un abanico.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Laberintos de a dos (o Teseo o Minotauro)

Gracias a la convocatoria y apuesta de "A Viva Veu" (www.avivaveu.com/)
podemos ver mis dos relatos laberínticos en el blog del CCCB:
(http://www.cccb.org/veus/exposicions/concurs-de-relats-laberintics/)
(En uno soy yo, y en el otro estoy disfrazada de Javier Núñez).
"Una escala i un fil", y "Butoh, una dansa de la mort o morir glaçat".
¡Todo vuestro!
Ariadna

martes, 21 de diciembre de 2010

Blancos ovillos y últimos minutos del 2010

Os presento la felicitación de Navidad que ha elaborado la asociación (gAmis) a partir de las fotos de la exposición "La mirada ardent" que realizamos juntos hace tiempo, y unos pequeños versos esbozados para la ocasión.
"Grup d'Ajuda Mama i Salut" siempre al frente. Si queréis saber más de ellos o visitar la galería completa de las fotos, clickad aquí:
www.gamisassociacio.org/
Si queréis vivir la Navidad, clickad aquí:
http://www.gamisassociacio.org/docs/nadal/Nadal2010/nadal_gamis.html
Seguimos en el hilo.
P.D.(Si en la pantalla los links no aparecen como links directos,
seleccionadlos, copiad y pegad en el buscador, ¡y listo!)

martes, 7 de diciembre de 2010

Media docena de sapos.

Trapos, trapos, trapos
que riegan las plantas y
sapos, sapos, sapos
que friegan sin sal y
tipos, tipos, tipos
que juegan mal
a las cartas
y a los dados
y a las pruebas
de azar.
Querría romper la nariz
de un sopapo a esos tratos,
querría tratar de reír
sin controles de barra,
querría alcanzar una raíz
de muestra, un medallón,
una única ofrenda
de mi piel.
Busqué elaborar escamas,
tracé sonidos y barcos,
perdí el bañador en las ramas,
huí cada vez que me quitaron
mi lugar.
Soñé que volvía a empezar,
flaqueé por querer andar,
pestañeé sin mirar,
restauré sin dudar,
obnubilé mi vista quebrada
pensando que el pasado
se cerraba, se roía
como una liana
partida por la mitad
a fuerza de tirar, tirar, tirar
atrás, sabiendo menos que más,
dibujando más jardines
que almohadas,
muchas más ruinas que
las hadas, alboredas y
ensaimadas muy quemadas
por seco error.
Me caí hacia abajo,
mis ojos arriba,
mis pies sin tacto,
mis manos buscando nada,
dejando escamas y plumas
a mi paso ingrávido,
descenso sin barras,
sin código armado,
derecho libre
de entregarse
al vacío.
Cargué mi peso
a la cuenta del pozo,
hundí mis ropas
en un estanque,
volví a salir sin una espina
y sin un tirante,
subí entre trapos y sapos y tipos
mal cortados,
floté como una miga,
como un pedazo,
gané la vuelta
y la cara lavada,
el cuerpo despejado,
los iris sin huella,
el corazón sin corbata
y mi nuez cerrada.
Pensé que podía
tratar de aupar a un pez
o a un gato, y a un rincón
entero de libros en blanco.
Pensé que un garabato
y una lanza tienen más ventajas
que toda aquella remembranza,
que la memoria y el hueco
son un estado que se comparte,
que la fuerza es más libre
si no se piensa,
que el color es la luz
y la sombra lo esconde todo,
que renacer cada día
no es cuerpo extraño
en esta dichosa tierra
de trozos extraviados
y pellejos sin nombre
ni concierto.